Antecedentes

La producción de emisiones contaminantes asociadas a la generación térmica y eléctrica en grandes centros de consumo representa un problema medioambiental. Una adecuada gestión energética y un consumo lo más eficiente y responsable posibles constituyen la solución a este problema.

Según la Directiva Europea 2010/31/UE relativa a la eficiencia energética en edificios, el 40% del consumo total de energía en la Unión corresponde a los edificios y dado que el sector se encuentra en fase de expansión, este porcentaje está aumentando. Por ello, la reducción del consumo de energía y el uso de energía procedente de fuentes renovables en el sector de la edificación constituyen una parte importante de las medidas necesarias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Esta directiva también pone de manifiesto que:

  • Es necesario instaurar acciones más concretas con el fin de aprovechar el gran potencial de ahorro de energía aún sin realizar en los edificios.
     
  • Las medidas para mejorar más la eficiencia energética de los edificios deben tener en cuenta las condiciones climáticas y las particularidades locales, así como el entorno ambiental interior y la rentabilidad en términos de coste - eficacia.

El proyecto OPERE se enmarca en esta estrategia global y procura una optimización energética junto con un consumo energético eficiente.